domingo, 4 de octubre de 2015

La verguenza




Después de chatear con Esteban durante considerable tiempo decidí arriesgarme a conversar con él aunque sea por un momento ya que la vez que lo salude mis nervios me ganaron y no pude reaccionar de una buena manera, solo pensé ¡Que ahuebada que soy¡ después de ese día no pude volverlo a ver de frente, siempre que lo veía finjia estar ocupada o con alguien más y ninguno de los dos se atrevía a saludar al otro aún si eso fuera mas doloroso que no sentir nada entre nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario