Al momento de salida baje muy
nerviosa y lo vi, tan tranquilo esperándome junto a la puerta con una gran
sonrisa en sus labios. baje en ese momento para saludarlo intentando
tranquilizarme un poco, lo saludé y él me respondió de la misma manera tan
dulce como me lo había imaginado.
Caminamos un
poco conversando de cualquier cosa mientras Esteban me llevaba del brazo hasta un
lugar cercano.
Cuando llegamos me impresione mucho de ese lugar, era algo
parecido a una pradera con muchas florecillas de varios colores y me invito a
sentarme allí, me dijo: Abbi me gustas mucho, no quiero que pienses que no es así, sin más palabras me besó, ese momento fue mágico un día como ese jamás lo olvidaré, 12 de marzo.
Desde ese momento ese se convirtió en nuestro lugar, ese lugar
que solo los dos conocíamos, en el cual eramos felices hablando de lo que sea o tan solo al
quedarnos en silencio mirándonos el uno al otro.




